
El estrés forma parte de nuestra vida diaria, pero cuando se mantiene en el tiempo y no se gestiona bien, puede tener consecuencias físicas y mentales. Dolor de cabeza, tensión muscular, problemas digestivos, insomnio o irritabilidad son señales claras de que tu cuerpo necesita una pausa.
¿Cómo afecta el estrés a la salud física?
Aunque solemos asociarlo solo al estado de ánimo, el estrés puede alterar el sistema inmunológico, favorecer problemas cardiovasculares y aumentar la inflamación corporal. También puede afectar la piel (como acné o eccemas) y fomentar hábitos poco saludables como el consumo excesivo de azúcar o la falta de sueño.
Pequeños gestos que ayudan a reducirlo
- Practica ejercicio suave como caminar o hacer yoga.
- Mantén una rutina de descanso y desconecta de pantallas antes de dormir.
- Prueba infusiones relajantes como pasiflora o melisa (consulta siempre antes en tu farmacia).
- Escribe, respira profundamente o dedica unos minutos al día a algo que te guste.
¿Cuándo hay que pedir ayuda?
Si sientes que el estrés interfiere con tu vida diaria o te sobrepasa, hablar con un profesional puede ser un primer paso muy útil. También existen suplementos naturales que pueden ayudarte a gestionarlo, siempre bajo recomendación profesional.
En la farmacia podemos orientarte sobre opciones naturales para calmar el sistema nervioso y recuperar el equilibrio.